¿Qué tal un ‘Plan Marisol’? (en espanol)

01/30/2008

¿Qué tal un ‘Plan Marisol’?

Esta semana recibí un correo electrónico desde Providence, Rhode
Island, informándome sobre una bebé recién nacida cuyo nombre es
Marisol.

Marisol fue la primera niña nacida en la ciudad de Providence en este
año y los periódicos y difusoras de televisión le dieron cobertura en
primera plana, llamándola “la bebé del año”.

La foto del papá de Marisol apareció en el periódico, y alguien lo
denunció al departamento de control de aduana e inmigración (ICE). En
medio de toda la alegría sobre el nuevo bebé, los agentes de
inmigración llegaron a la casa y se lo llevaron. Actualmente se
encuentra detenido y en proceso de ser deportado.

La madre de Marisol es puertorriqueña y tiene otros dos hijos que son
ciudadanos americanos. Al llegar del hospital a su casa, encontró que
había perdido a su esposo, quien trabajaba duro para apoyar a su
familia. Marisol perdió a su padre antes de poder conocerlo.

Cuando conté esta historia a las mujeres en mi pueblo, pude ver el
dolor en sus rostros cuando pensaban en sus maridos que fueron al norte
para ganarse la vida, y de sus propios hijos que no han visto a sus
padres durante años.

¿Acaso alguien tiene un plan para terminar con esta locura?

En el Parlamento de Migrantes Mexicanos en los Estados Unidos que fue
convocado por el Congreso Mexicano el año pasado, se hizo un llamado al
Gobierno mexicano para que congelara todas las negociaciones con el
gobierno de los Estados Unidos hasta poder elaborar un acuerdo sobre
qué hacer con los 12 millones de indocumentados que viven en este país.
En última instancia, el Congreso Mexicano alertó a la necesidad de
inmediatamente renegociar al Tratado de Libre Comercio de América del
Norte (TLCAN, NAFTA en inglés) pues este pacto ha cambiado radicalmente
la forma de vivir de muchísimas personas que quedan sin más opciones
que ir hacia el norte.

Estas dos relaciones entre México y los Estados Unidos —la migración y
el TLCAN— son fuente de sufrimiento para nuestra comunidad. Miles de
trabajadores del campo mexicano se encuentran sin trabajo ya que —bajo
los términos del TLCAN— no hay impedimento para los Estados Unidos
venda maíz y frijoles en México a un precio menor que el de cultivar
estos productos en México.

A la vez, el gobierno norteamericano hace la vida de los indocumentados
cada vez más difícil con la idea de convencerlos de que se vayan por su
propia cuenta.

Los mexicanos se ven atrapados entre el TLCAN y la mano dura de la
migración. Por un lado, no pueden salir de los Estados Unidos porque
cada vez hay menos trabajos en México. Por otro lado, algunos no deben
salir porque muchos tienen familias, incluyendo hijos, que son
ciudadanos en el norte, o niños que necesitan el apoyo económico en
México.

En vez de renegociar las relaciones entre los dos países, Bush y
Calderón ya acordaron dar $1,400 millones en dólares norteamericanos
para que los dos países juntos puedan patrullar la frontera y combatir
el terrorismo en el sur de México.

¿Qué hará México con este dinero? La semana pasada, el gobierno
Mexicano envió un contingente de mil policías para acabar con una
huelga de la mina de cobre del Grupo México en Cananea. Si la huelga se
desbanda, los obreros se quedan sin empleo y se van a dirigir hacia la
frontera norte. ¿Es esta la forma en que se va a utilizar los $1,400
millones? Como si fuera poco, el millonario congresista Sensebrenner,
autor del proyecto de ley en 2005 HR4437 que pretendía convertir en
criminales a los indocumentados y a quien los quisiera ayudar, es un
inversionista en estas minas.

Ni Bush ni Calderón tienen respaldo legislativo para este proyecto. Y
nadie le preguntó a la criatura Marisol en Providence acerca de su
opinión sobre la posible deportación de su padre. Opino que necesitamos
un “Plan Marisol” y no un “Plan Mérida”.

es madre y activista

RSS feed for comments on this post.

Leave a Reply